Mucho más que una palabra - Diseñame | Estudio de Branding y Diseño gráfico en Donostia

Mucho más que una palabra

Estamos tan rodeados de estímulos visuales y de mensajes que cada vez prestamos menos atención a lo que estos nos cuentan, de ahí la importancia de comunicar de manera adecuada. Esto se podría aplicar a casi todo pero es especialmente relevante en el caso de las marcas si quieren destacar, diferenciarse y ser reconocidas.

Hagamos un ejercicio. Imaginémonos cómo serían las palabras que nos rodean si tuvieran otra forma.

En la palabra superior he utilizado la tipografía Impact, un tipo de letra de palo seco, paloseco, sans serif o sin gracia que es aquel en el que cada carácter carece de las pequeñas terminaciones llamadas remates o serifas.

La Impact fue creada por Geoffrey Lee en 1965 y, como su propio nombre indica, se diseñó para impactar y atraer la atención del lector.

La tipografía de la segunda palabra es una Snell Roundhand. Es un tipo de letra script. Está basada en la variedad y el fluido del trazo creado en la escritura a mano. Es una tipografía frecuentemente usada para invitaciones y diplomas para causar una sensación de elegancia e importancia.

Si vemos la palabra escrita arriba nos llamará la atención y probablemente nos pondremos alerta. En el caso de la de abajo probablemente no sabremos qué hacer o pensaremos que es una broma.
El uso de una tipografía u otra transmite una sensación completamente diferente, por eso es tan importante a la hora de realizar cualquier trabajo de diseño gráfico. La tipografía hace que las palabras hablen más allá de su significado.

Sigamos con el mismo ejercicio pero añadiendo otro ingrediente, el color.

Peligro en rojo, peligro en lila

Desde épocas prehistóricas el ser humano ha visto el color rojo en la sangre y en el fuego que devastaba sus tierras. El rojo ha significado para nuestra especie una señal de que ocurría algo alarmante. Cuando vemos el color rojo, nuestro cuerpo activa las reacciones fisiológicas del estrés. Es el motivo por el que se ha aprovechado este efecto psicológico en señales de prohibición, peligro y alarma.

Si cambiamos el color rojo de la palabra peligro por el lila, la reacción que provocará en el que lo lea será completamente diferente. El color rojo da más fuerza al significado de la palabra y a lo que con ella queremos transmitir mientras que el color lila casi la desnuda de significado.

Estos pequeños grandes detalles son los que marcan la diferencia entre un buen diseño gráfico y uno malo y es esencial a la hora de desarrollar una imagen corporativa, el branding de nuestra marca y todos los materiales gráficos que vayamos a utilizar.

¿Y si seguimos jugando? Te propongo que mires a tu alrededor con otros ojos, que te imagines cómo sería el nombre de tu bebida favorita si tuviera otro color y otra tipografía o los nombres de los establecimientos con los que te cruzas al pasear por tu ciudad…

¡Y es que el diseño gráfico está por todos lados!

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